LA NIÑA QUE NO PODIA DECIR SEIS PALABRITAS (Cuento sobre la importancia de las palabras)
Al pequeño Thomas le escuché este cuento en la escuela, me parece genial compartirlo:
Había una niña que no hacía las tareas de castellano. Como castigo, una maestra que tenía poderes especiales, le quitó varias palabras, las cuales no podía pronunciar ni escribir. Eran solamente seis palabras, dos que designaban personas, dos nombres de animales y dos cosas. Ella dijo que no le importaba, porque al fin y al cabo había miles de palabras más que podía utilizar y pensaba que esas seis palabritas no le harían ninguna falta. Las palabras prohibidas eran: mamá, papá, perro, cucaracha, agua y hambre. Cada vez que intentaba pronunciarlas se le cerraba la garganta y se le trababa la lengua. Tampoco podía intentar escribirlas, porque se le endurecían los dedos y las manos.
En su primera mañana sin palabras se levantó y no podía dirigirse a su mamá ni a su papá y tampoco se atrevía a decirles el nombre, porque los niños no les deben decir el nombre a sus padres, sino que tienen que llamarlos con esas bonitas palabras de mamá y papá.
Ese día se fue muy triste para el colegio. Ella no se preocupaba por las otras palabras que no podía decir, porque para eso ya había pensado en otras soluciones. Cuando tuviera hambre se pondría una mano en la barriga y se daría unos golpecitos y la otra mano la pondría en la boca haciendo señas de que quería comer. Eso se lo podía entender todo el mundo, porque hay muchas cosas que se pueden expresar también con gestos y no se necesitan palabras. Pero no sabía como decir con gestos mamá y papá.
Tampoco le preocupaba la palabra agua, porque podía remplazarla con la fórmula química de H2O. Y sabía que podía acostumbrarse a pedir un vaso de H2O, a decir que el H2O estaba fría, a bañarse con H2O, a hablar del H2O de lluvia; pero no encontraba una fórmula química para decir mamá y papá.
La que menos le preocupaba era la palabra perro, porque en su casa lo que había era un lindo gatito. Pero ese día en el colegio, a la hora del recreo, le provocó, como siempre, un sabroso perro caliente, de los que vendían en la cafetería y no sabía como pedirlo. Se dio cuenta entonces de que hay palabras que pueden designar varias cosas distintas.
Cuando regresó del colegio estaba más triste por todo lo que le había pasado ese día. Llegó a la casa y en silencio le dio un besito a su mamá, que era muy cariñosa y buena. La mamá que conocía bien los gustos de su hija, le dijo:
- “Hija lávate las manos, para que te comas un delicioso perro caliente que te guardé”.
La niña entró al baño y abrió la llave del lavamanos; pero se había ido el agua y del tubo lo que salió fue una horrible y asquerosa cucaracha que le puso los pelos de punta. Trató de gritar pero se quedó completamente muda, porque había querido decir:
- “Mamá se fue el agua y hay una cucaracha en el baño, llama a mi papá para que la espante, tengo mucha hambre y no puedo lavarme las manos para comerme el perro caliente”.
La niña se desmayó del susto. Cuando despertó, prometió cumplir con sus tareas de castellano porque se había convencido de la importancia del lenguaje por todo lo que le había pasado sin poder pronunciar solamente seis palabras.
Mi nombre es Pedro. Vivo en Valledupar, Colombia. Soy abogado y escritor. Arcadia es mi casa.
Annie dijo
me gusta el cuentito. nunca haz visto una caricatura francesa llamada 'Cuentos de la calle Broca'? me recordó a un capitulo, donde un niño quería 'ser libre' poruqe odiaba la escuela y la maestra lo convirtió en pájaro.
bueno, tal vez no des con esta serie animada, crreo que es de los años 80. en Mèxico la transmite el canal 11, en una sección infanctil llamada once niños. si quieres visitar: www.onceninos.tv/programas/progrCalleBroca.htm
23 Enero 2006 | 02:01 AM